Que Palestina era … Y seguirá siendo (2)
Una injusta mano lo ha construido y permanece de su tamaño como una eterna miseria. He visto sus melancólicos muros, desgastados y deteriorados por las largas centurias, gritando: ¡Tú me quitas la luz y la libertad, pero no podrás extinguir en mi corazón la chispa de la esperanza! Maldito, existirás para sofocar cada sueño que se regenera en la medida que se alimenta. Mi corazón nunca dejará de soñar incluso si esta celda se cerrara para siempre. Si mil cadenas me atan tantas fantásticas alas me harán volar. Maldeciré a cada persona y las de tu futuro por el tiempo que pueda. Porque no me doblegará, nunca seré silenciado delante de la furia. Nunca. dejaré de ser libre. Voy a cantar los deseos de mi espíritu, incluso si vas a aplastarme con cadenas. Mi canción manará a raudales desde el fondo.
Versos del poema Detrás de sus paredes. Autora la poetisa palestina Fadwa Tuqán.